The Sea And Cake @ Voilà Acoustique, Cd. De México [En Espanol] - OurVinyl
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The Sea And Cake @ Voilà Acoustique, Cd. De México

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“No, ya. En serio.  ¿Cuál es el nombre de la banda¡ En realidad no puedes culpar a la gente por hacer la misma pregunta una y otra vez. The Sea & Cake: un nombre peculiar para una banda peculiar con un sonido peculiar y 9 álbumes en su catálogo. Basando ese sonido en el jazz y el rock, pero mezclándolo con ritmos de baterías artificiales de vez en cuando y manteniendo un tono lo más suave posible; el ir a uno de sus conciertos es un verdadero deleite para el oído.

En verdad que, en realidad fue un deleite para los ojos y el estómago también. El concierto tuvo lugar en el Voilà Acoustique, un recinto al interior de Antara, uno de los mejores centros comerciales de la Ciudad de México. Al no tener idea de la existencia de semejante lugar, éste escritor no sabía que esperar. Todas esas preocupaciones desaparecieron una vez que puse un pie sobre la alfombra roja que llevaba al interior de un pequeño y completamente rojo teatro al estilo parisino. Con un techo atascado de luces, mesas redondas y cubiertas de rojo repartidas a través del lugar, dos pisos, un escenario de madera e incluso una cortina roja, se valía preguntarse: “¿acaso estoy soñando?”.

La experiencia que vives en éste lugar es una vuelta de 180 grados, al compararse a la mayoría de los conciertos que ofrece la Ciudad de México: sin empujones, sudor, gritos, lluvia de cerveza, agua “de riñón”, boletos caros, dificultad para ver a la banda y, lo peor de todo – un sonido espantoso. No. Éste era un concierto con cena, show, vino, licor fuerte, asientos cómodos, meseros y la banda a sólo unos metros de tus ojos; no importaba que tan cerca o lejos estuvieras del escenario. Uno no puede evitar pensar que sólo asistiría a un concierto semejante después de cumplir los 60 años. Siempre es interesante intentar cosas nuevas, conocer nuevos recintos y experimentar todo tipo de conciertos. Y en cuanto las cortinas rojas se abrieron, la noche comenzó.

The Sea and Cake’s Jacking the Ball

Cuatro hombres, sin utilería, láseres, pantallas, exceso de equipo o alguna otra distracción, aparecieron en el escenario y comenzaron a tocar las primeras notas de Weekend. ¿Quiénes eran? Sam Prekop, Archer Prewitt, Eric Claridge y John McEntire. A veces suenan como una versión extremadamente ligera de Smashing Pumpkins y otras veces como si Perfume Genius tocará con una banda de fondo.

La delicadeza de la música en si, el ambiente que creó al ser tocada, la forma en que llenó el pequeño recinto y la manera en que fue escuchada por unos pocos afortunados: en ese momento todo tuvo sentido. Lugares como éste crean un momento íntimo con la que amas, lo hace posible y memorable, algo de lo que las grandes arenas y conciertos de mayor asistencia carecen. Claro, es maravilloso escuchar tu canción favorita a través de mil amplificadores y cantar junto con otras 10,000 gargantas. Pero a veces, menos es más.

Después vino On A Letter con una vibra al estil ode Pavement, la increíble Jacking The Ball, Midtown y, a medio set, la mitad del público se levantó de sus asientos y empezaron a bailar en la parte trasera del Voilà. Para evitar bloquear la vista del resto de los asistentes. Y todos seguimos bailando durante la magnífica Leeora, las más artificiales canciones An Echo In  y Lyric, hasta que la cereza de The Sea & Cake y canción final de la noche llegó: Parasol.

Parasol encaja perfectamente como banda sonora del cierre; fue perfecta para esos últimos minutos antes de que el telón se cerrara y el lugar se oscureciera de una vez por todas, al menos en aquél viernes por la noche. La canción habla sobre el decirle adiós a las cosas, a las experiencias y a los momentos. Momentos inesperados como éste: tan privado, pero a la vez tan memorable. Citando la letra de Parasol: como un llamado me asombra, como tal me abandona cada día, nunca seremos los mismos, pero soy tuyo por hoy; realmente a tiempo realmente a tiempo, deja descansar el azúcar, deja reposar el descanso, deja reposar al parasol… Y así, deja reposar ésta experiencia, ésta noche y las increíbles olas de sonido y el sabor dejados por The Sea & Cake.

Escrito por:

Jorge A. López Mendicuti | Senior Writer

jorge.mendicuti@ourvinyl.com

@jlopezmendicuti