Arctic Monkeys @ Palacio de los Deportes, Cd. De México - OurVinyl
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Arctic Monkeys @ Palacio de los Deportes, Cd. De México

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Arctic monkeys concert review

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En el 2010, los Arctic Monkeys vinieron por primera vez a México en un rápido tour a través de Latinoamérica. Ya que, en ése entonces, su disco Humbug acababa de ser lanzado al mercado. Agendaron 2 fechas, su última parada era en Guadalajara y los primeros que tendríamos la suerte de verlos iríamos al Estadio Azteca en la Ciudad de México. No, no era un concierto dentro del estadio, ya que solo bandas como U2 y los partidos de la talla de una Copa Mundial podían llenar los más de 110,000 asientos en el lugar. Se suponía que los Arctic Monkeys tocarían a las afueras del estadio y se suponía que sería un concierto memorable: pero todos estábamos equivocados y todo salió mal.

Había una enorme sobreventa de boletos, falta de guardias de seguridad, un público enojado, una compañía con mucho que aprender sobre la organización de eventos, la sección general derribó la valla de la sección preferente, la banda que iba a abrir el concierto no salió a tocar y los Arctic Monkeys aparecieron 2 horas tardes y sólo para tocar unos 50 minutos… ¿Era esto lo que se merecían como banda y lo que nosotros merecíamos como público? El sentimiento de que nos debíamos uno al otro una noche memorable persistió desde aquél entonces hasta ahora.

Ahora traídos por otra compañía de conciertos, promocionado un álbum diferente y con el Palacio de los Deportes (conocido como “el domo de cobre”) escogido para recibirlos; las expectativas eran altas, especialmente para aquéllos que tuvimos la mala suerte de haber ido a su primer concierto años atrás. Todos los boletos de pista se agotaron, el lugar estaba a reventar y, a diferencia de aquélla terrible noche, todo iba según lo planeado. Luego, las luces del domo se apagaron y cuatro músicos, con sus cuerpos totalmente cubiertos de pintura, subieron al escenario. No, no eran los Arctic Monkeys; estos muchachos eran La Vida Bohéme.

The Arctic Monkeys’ Don’t Sit Down ‘Cause I’ve Move Your Chair

Habían llegado desde Venezuela para tocar en el festival más grande de México, el Vive Latino; Henry D´Arthenay, Daniel de Sousa, Sebastián Ayala y Rafael Pérez Medina comenzaron un set energético con canciones de su primer disco, Nuestra. Tocando un sonido que suena a Arctic Monkeys en sus inicios y un toque de The Rapture, el piso comenzó a moverse al ritmo de Radio Capital. Definitivamente, uno de los actos latinos y abridores más memorables que éste autor ha tenido la suerte de encontrar.

Más adentrada la noche, los miedos que vivimos hace 2 años desaparecieron. En vez de gritos de gente siendo empujada contra una valla, los alaridos de fanáticos furiosos, los pasos de policías, de granaderos y el sonido de altavoces rotos, Don’t Sit Down ‘Cause I’ve Moved Your Chair empezó a resonar por todo el lugar. Y la locura comenzó. Contra su voluntad, algunos de los asistentes que estaban en la parte de hasta atrás fueron empujados casi hasta el frente. Algunos afortunados solo fueron empujados hacia un lado. ¿Yo? Terminé a una distancia de 3 personas del escenario. ¿Cómo? Sigo si saberlo.

Después vinieron Teddypicker, Crying Lightning y The Hellcat Spangled Shalalala; parecía que éste concierto iba por el camino correcto a ser memorable por razones positivas. Pero después de Brianstorm, algo andaba mal: ¿había visto esto antes? Luego algunos de nosotros nos dimos cuenta que era casi exactamente el mismo grupo de canciones que los Arctic Monkeys habían estado tocando por meses. Incluso usaron las mismas frases entre una canción y otra que habían dicho en su primera visita y en varios videos en YouTube.

La interacción con el público se sentía ensayada y fría. Parecía que tocaban para si mismos o para una audiencia aburrida. Pero todos continuaron saltando, cantando juntos, aplaudiendo y dando lo mejor de si para mejorar el show. No fue suficiente para ellos. ¿Era esto lo que todos habíamos estado esperando desde la primera vez que oímos Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not? El sonido empezó a decaer, ya que el Palacio de los Deportes es famosamente conocido como “El Palacio de los Rebotes”, (ya que el sonido tiende a rebotar por todo el techo de cobre, haciéndolo casi insoportable e inidentificable en volúmenes fuertes). Algunos optaron por salir de los círculos de slam y prefirieron sentarse a las orillas del círculo de pista, cerca de las salidas. Era la mejor opción.

A lo largo del resto de éste déjà vu, que apenas y duró más de una hora, el sentimiento de decepción se hizo más grande. Las mejores memorias de éste concierto fueron la grabación en vivo de R U Mine? para su página web, la forma en que todo el Palacio de los Deportes cantó Fluorescent Adolescent en su totalidad y el hecho de que aunque la espera no haya valido la pena, al menos muchos tuvimos la oportunidad de ver a los Arctic Monkeys como debió ser en el 2010.

La próxima vez, quédense con los discos. Las actuaciones robóticas no son buenas para nadie que aprecie los conciertos en vivo. Tal vez esperábamos mucho de ellos, tal vez los Arctic Monkeys se sienten la gran cosa. ¿Quién sabe? Lo que éste escritor sabe, es que les dimos la oportunidad como público de asombrarnos, y muchos sentimos que nos fallaron. Bandas como ésta deberían de aprenden de bandas no tan de antaño pero legendarias y que siguen de gira, como Pearl Jam, Foo Fighters o demás. Obtienes lo que pagaste y lo que esperabas. Ellos no hacen el típico “grita el nombre del país/ciudad” y tampoco aplican el de “son el mejor público que hemos tenido”.

Como músicos y artistas, tienen que ganarse a su público, sentirlos y dejar que los sientan, poner su corazón sobre el escenario. Si no, ¿cuál es el punto de los conciertos en vivo?

Escrito por:

Jorge A. López Mendicuti | Senior Writer

jorge.mendicuti@ourvinyl.com

@jlopezmendicuti